Nació en 1867, en la población de Huamantla, Tlaxcala, siendo sus padres el Sr. José María Maraver y la Sra. María Concepción Cortés de Maraver, cuando contaba con 6 años de edad, tuvo la desgracia de perder a su padre, hombre de gran patriotismo, que prestó sus servicios en la batalla del 5 de Mayo de 1862.
Siendo muy niña, murió su madre y por tal motivo, tuvo que hacerse cargo del sustento y la educación de sus dos hermanitas: Concepción y María, logrando para este objeto, un empleo de maestra auxiliar en Palmar de Bravo, no obstante que apenas contaba con 14 años de edad y que únicamente había cursado la instrucción primaria, en el colegio particular cuya directora era la Profra. Felipa Cortés, tía de la Señorita Paulina.
Después de ejercer su magisterio en Palmar de Bravo de 1881-1884, en vista de los informes que dieron las autoridades del lugar, le fue concedida una pensión por el gobierno del Estado de Puebla, para ingresar en la Escuela Normal, donde obtuvo el título de Profra. Normalista el 11 de Febrero de 1891.
Inmediatamente inició su ejercicio como directora de la Escuela de Sn. Martín Texmelucan, posteriormente con el mismo carácter y en el mismo año de 1891, pasó a la ciudad de Zacatlán a hacerse cargo de la “Amiga Juárez” habiendo renunciado a principios del año de 1893 para pasar a la ciudad de Puebla.
Sus relevantes cualidades como digna educadora de la niñez cuya clara inteligencia pudo apreciar el éxito brillante del método simultáneo de escritura-lectura, que por primera vez se establece en la República y cuyo invento fue reconocido y divulgado por Enrique C. Rébsamen , fue trabajado con éxito por la Profra. Maraver.
Estando en la ciudad de Puebla, fue ayudante de la Esc. Oficial “Villanueva”; ayudante de la Esc. Anexa del Instituto Normal del Estado, maestra del curso preoperatorio en el mismo plantel y en 1920 fue subdirectora del Instituto Normal del Estado.
Al definirse los campos políticos, Porfiristas y Maderistas, con acción decidida del gobierno de los antirreleccionistas, figuró entre las represalias del partido el cese de la Profra. Paulina Maraver Cortés, muy estimado como Maestra de la Esc. Normal. Dado el prestigio que como educadora se había ganado, dirigió sus esfuerzos al establecimiento de una Esc. Particular, en la que vio patentizada la simpatía efectiva de que gozaba, con una matrícula satisfactoria.
Lastimada por la despedida oficial y pensando que eran lastimados sus sentimientos antirreleccionistas, hizo de su escuela un centro de amistad y partidismo, no tardando en tomar los caracteres de una positiva junta revolucionaria de mujeres.
La institución escolar tapaba bien la asistencia y reuniones de las señoras y señoritas que con fines políticos se congregaban, fue admirado este club femenil, atrayendo en el lapso de las pacíficas ideas, grandes contingentes de correligionarios, tanto de mujeres como de varones; aportando en el periodo preoperatorio de la guerra, recursos económicos, parque y armas, y ya en la revolución, arriesgándose en comisiones, correspondencia, circulación de avisos, proclamas y adquisición, envío y repartición de armas, pertrechos de guerra, escondrijos y cura de fugitivos y heridos.
Siendo muy niña, murió su madre y por tal motivo, tuvo que hacerse cargo del sustento y la educación de sus dos hermanitas: Concepción y María, logrando para este objeto, un empleo de maestra auxiliar en Palmar de Bravo, no obstante que apenas contaba con 14 años de edad y que únicamente había cursado la instrucción primaria, en el colegio particular cuya directora era la Profra. Felipa Cortés, tía de la Señorita Paulina.
Después de ejercer su magisterio en Palmar de Bravo de 1881-1884, en vista de los informes que dieron las autoridades del lugar, le fue concedida una pensión por el gobierno del Estado de Puebla, para ingresar en la Escuela Normal, donde obtuvo el título de Profra. Normalista el 11 de Febrero de 1891.
Inmediatamente inició su ejercicio como directora de la Escuela de Sn. Martín Texmelucan, posteriormente con el mismo carácter y en el mismo año de 1891, pasó a la ciudad de Zacatlán a hacerse cargo de la “Amiga Juárez” habiendo renunciado a principios del año de 1893 para pasar a la ciudad de Puebla.
Sus relevantes cualidades como digna educadora de la niñez cuya clara inteligencia pudo apreciar el éxito brillante del método simultáneo de escritura-lectura, que por primera vez se establece en la República y cuyo invento fue reconocido y divulgado por Enrique C. Rébsamen , fue trabajado con éxito por la Profra. Maraver.
Estando en la ciudad de Puebla, fue ayudante de la Esc. Oficial “Villanueva”; ayudante de la Esc. Anexa del Instituto Normal del Estado, maestra del curso preoperatorio en el mismo plantel y en 1920 fue subdirectora del Instituto Normal del Estado.
Al definirse los campos políticos, Porfiristas y Maderistas, con acción decidida del gobierno de los antirreleccionistas, figuró entre las represalias del partido el cese de la Profra. Paulina Maraver Cortés, muy estimado como Maestra de la Esc. Normal. Dado el prestigio que como educadora se había ganado, dirigió sus esfuerzos al establecimiento de una Esc. Particular, en la que vio patentizada la simpatía efectiva de que gozaba, con una matrícula satisfactoria.
Lastimada por la despedida oficial y pensando que eran lastimados sus sentimientos antirreleccionistas, hizo de su escuela un centro de amistad y partidismo, no tardando en tomar los caracteres de una positiva junta revolucionaria de mujeres.
La institución escolar tapaba bien la asistencia y reuniones de las señoras y señoritas que con fines políticos se congregaban, fue admirado este club femenil, atrayendo en el lapso de las pacíficas ideas, grandes contingentes de correligionarios, tanto de mujeres como de varones; aportando en el periodo preoperatorio de la guerra, recursos económicos, parque y armas, y ya en la revolución, arriesgándose en comisiones, correspondencia, circulación de avisos, proclamas y adquisición, envío y repartición de armas, pertrechos de guerra, escondrijos y cura de fugitivos y heridos.
El colegio particular llevó el nombre de Enrique Pestalozzi se fundó en 1989, es decir en los albores de la revolución y cuando en Puebla ya existía un partido revolucionario, encabezado por Aquiles Serdán, la señorita Maraver, quien poseía un gran espíritu de justicia y de humanidad y un gran sentimiento de patriotismo, se unió a la causa de la revolución, no importándoles su edad, su tranquilidad y su misma vida.
Con el más puro de los ideales, se adhirió a la causa revolucionaria formando parte activa en el partido de Aquiles Serdán, quien la tenía en gran estima, ya que siempre fue su consejera.
Después de los acontecimientos del 18 de Noviembre de 1910, la Profra. Maraver no se amedentró, sino que siguió la causa poniéndose en contacto con los mas grandes revolucionarios, captándose la confianza de todos ellos, principalmente del general Emiliano Zapata, como era natural estas actividades no podían quedar ocultas, y como ella celebraba frecuentemente juntas en su propio domicilio, provocó su persecución en la época del General Huerta, logrando provisionalmente salvar su vida, siendo encarcelados sus familiares.
Como consecuencia del atentado cometido en la persona del Presidente Don Pascual Ortiz Rubio, y sin justificación de ninguna especie, la Profra. Maraver fue encarcelada en una penitenciaria del Distrito Federal, no obstante por que en esa época la mencionada Profra. Había abandonado por completo toda actividad política.
Cuando en el año de 1925, le fue concedida una pensión de $6.00 diarios, por acuerdo del la H. Legislatura del Estado de Puebla, y queriendo involucrar los méritos como educadora y como revolucionaria, según el decreto de la misma legislatura, la Profra. Maraver contestó por escrito lo siguiente: “Jamás he aceptado y menos estoy de acuerdo en que se haya incluido en el decreto, que debe ser puramente educativo, lo relativo a la revolución, porque a la patria como a la madre, se le sirve y se honra con amor, sin retribución, ambiciones, ni mira futura de interés, solo por obligación ineludible, con el único deseo muy legítimo de coadyuvar al engrandecimiento que tiene derecho todo individuo, pueblo o país de avanzar paralelamente en las naciones de verdadera cultura, únicas que constituye la grandeza de los que caminamos a la vanguardia del mundo civilizado”
La gran educadora, pionera de la revolución, murió en la Cd. de Puebla el 28 de Julio de 1954, sus restos descansan en la rotonda destinada a los veteranos de la Revolución, cerca de la tumba (hoy vacía) de los Hermanos Serdán, en el panteón municipal.
Con el más puro de los ideales, se adhirió a la causa revolucionaria formando parte activa en el partido de Aquiles Serdán, quien la tenía en gran estima, ya que siempre fue su consejera.
Después de los acontecimientos del 18 de Noviembre de 1910, la Profra. Maraver no se amedentró, sino que siguió la causa poniéndose en contacto con los mas grandes revolucionarios, captándose la confianza de todos ellos, principalmente del general Emiliano Zapata, como era natural estas actividades no podían quedar ocultas, y como ella celebraba frecuentemente juntas en su propio domicilio, provocó su persecución en la época del General Huerta, logrando provisionalmente salvar su vida, siendo encarcelados sus familiares.
Como consecuencia del atentado cometido en la persona del Presidente Don Pascual Ortiz Rubio, y sin justificación de ninguna especie, la Profra. Maraver fue encarcelada en una penitenciaria del Distrito Federal, no obstante por que en esa época la mencionada Profra. Había abandonado por completo toda actividad política.
Cuando en el año de 1925, le fue concedida una pensión de $6.00 diarios, por acuerdo del la H. Legislatura del Estado de Puebla, y queriendo involucrar los méritos como educadora y como revolucionaria, según el decreto de la misma legislatura, la Profra. Maraver contestó por escrito lo siguiente: “Jamás he aceptado y menos estoy de acuerdo en que se haya incluido en el decreto, que debe ser puramente educativo, lo relativo a la revolución, porque a la patria como a la madre, se le sirve y se honra con amor, sin retribución, ambiciones, ni mira futura de interés, solo por obligación ineludible, con el único deseo muy legítimo de coadyuvar al engrandecimiento que tiene derecho todo individuo, pueblo o país de avanzar paralelamente en las naciones de verdadera cultura, únicas que constituye la grandeza de los que caminamos a la vanguardia del mundo civilizado”
La gran educadora, pionera de la revolución, murió en la Cd. de Puebla el 28 de Julio de 1954, sus restos descansan en la rotonda destinada a los veteranos de la Revolución, cerca de la tumba (hoy vacía) de los Hermanos Serdán, en el panteón municipal.
me sirve de mucho me salve fracias a esta paguina
ResponderEliminarsi es sierto
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